Se necesita Liderazgo, Dirección y Continuidad a Largo Plazo

liderazgo-politico

Por Jorge Ros

En Cuba no existen políticas fijas. Todas son cambiantes y lo que es bueno hoy, puede ser malo mañana, o lo que es aceptable para algunos funcionarios, es inadmisible para otros. Esa es una de las razones por las que negociar con Cuba es casi imposible. Alguien acepta unas condiciones, y de repente sale otro con otra condición que no se había hablado para nada.

También está el problema del mando. Aunque en teoría el que decide es Raúl Castro, él mismo dice que todo lo importante se consulta con Fidel, o sea decide Fidel. Pero todos los vicepresidentes y jerarcas, saben que los días de ambos están contados, simplemente por razón de edad. El día menos pensado, nos encontramos con la noticia de que murió Fidel, o que murió Raúl. Incluso, en un lapso breve pueden morir ambos, dejando la revolución sin un líder reconocido.

En la asamblea del poder popular, hay muchos cuyas edades son similares y que sin duda pronto desaparecerán  como hay otros que ya desaparecieron, y aunque Raúl Castro ha designado a Miguel Díaz Canel como su sucesor, nadie podría asegurar que Díaz Canel llegue algún día a gobernar Cuba y menos aún si en vez de una transferencia de poder con un Raúl Castro vivo, se tiene una sucesión forzada por un Raúl muerto. Es todo un jeroglífico.

En la asamblea del poder popular hay un choque generacional. Un grupo de poderosos ancianos que defienden a toda costa el Fidelismo, coexisten con hombres y mujeres más jóvenes con diferente formación. Cada grupo tiene una visión diferente del mundo y eso se nota en la retórica de los discursos que dan cuando les toca decir algo. El único común denominador que hay, es el culto a la personalidad de Fidel y Raúl Castro. En eso hay coincidencia total.

Pero el principal problema de Cuba, es que nadie puede decir lo que realmente piensa o cree. Hay que repetir lo que dice el jefe, aunque se sepa que se está diciendo una aberración.

Todos en Cuba, saben que la revolución ha fallado. Que no solo no ha sido capaz de cumplir sus promesas más básicas, sino que ha sido incapaz de producir un estado sustentable. Si los edificios de la Habana (o de otras ciudades) se están cayendo en pedazos, la revolución completa se está también cayendo en pedazos. La economía está hecha pedazos, no hay producción ni productividad. No hay un futuro que se le pueda ofrecer a la población. El futuro es más de lo mismo, y más de lo mismo.

Por eso la gente se va en cuanto puede. Y aunque Cuba forma muchas personas con talento, la fuga de cerebros es descomunal y nos encontramos a cubanos que derrochan su talento en Europa, en Australia, en América Latina y en Estados Unidos. Eso limita aún más la posibilidad de generar soluciones en Cuba, pues mucha de la gente que podría hacer funcionar bien al país, se va y utiliza su talento fuera del país. Para decirlo de otra forma, la Revolución también ha destruido el capital humano del país.

Y a pesar del deshielo, no se ve que el gobierno de Cuba quiera aprovechar y enfrenarse a todos esos problemas que ya se han hecho crónicos. He escuchado a personas optimistas, pero la realidad es que suponiendo que Cuba cambiara hoy, tomaría más de un cuarto de siglo enderezar todo lo que la revolución ha destruido y a lo mejor me quedo corto. Hay que reconstruir al país, hay que reconstruir su industria, su comercio, su infraestructura y a su gente para que vuelva a creer en su país.

Yo soy de los que creo que mientras un Castro esté al mando del gobierno, Cuba cambiará muy poco. Los cambios serán muy lentos y a veces después de avanzar hacia delante, se irá para atrás como una ola marina. No hay un líder que se preocupe en dar dirección, continuidad y energía al cambio. La preocupación del líder es conservar el poder y no arriesgarse a perderlo.

No sé qué tanto pueda mejorar la situación del pueblo cubano con el deshielo y la apertura, pero evidentemente solo un sector se verá beneficiado. El resto del pueblo seguirá igual o peor porque es inevitable el ataque de la inflación que ha sido reprimida por muchos años, sobre todo, cuando se elimine la doble moneda.

Pero yo soy de los que cree, que cuando una nueva generación llegue al poder, se dará cuenta de que si no se cambia rápidamente no tendrán un país que gobernar. Cuba se está desintegrando poco a poco, y se acabará de desintegrar. Esa nueva generación deberá proporcionar la dirección, el liderazgo y la indispensable continuidad para reconstruir Cuba.

Deja tus comentarios aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Gravatar
Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s