LOS VIAJEROS MORBOSOS

Featured image

*Porque los extranjeros, a quienes no les duele Cuba y que no tienen que aguantar la dictadura, viajan a buscar desde tabaco hasta “jineteros”. Todos van presurosos para observar la miseria que esta al sur, a 90 millas, pero de lejos, de lejitos. Porque al igual que los europeos existe una «atracción fatal» por el infortunio cubano, los subyugan las ruinas, las calles y los autos desvencijados. Les urge visitar el zoológico cubano antes que desaparezca.

Por Nancy Pérez-Crespo

Hay mucho de morbosidad en los turistas que van a Cuba, sobre todo esos que se apresuran a viajar antes de que, según muchos de ellos, la Isla cambie.

Después del anuncio que hizo el presidente Barack Obama el 17 de diciembre, y los editoriales del New York Times; las fichas todas —sin excepción— se han movido para inflar el globo cubano, dando a entender «La China Castro» va a cederles su Isla ¡Se han encandilado!

En estos días la dictadura cubana anunció que había recibido un millón de visitantes, lo que constituye un récord que sobrepasa cualquier expectativa. Pero lo que el Ministerio de Turismo de Cuba (MINTUR) anunció, con serpentinas y globos es solo eso, otro globo que ellos y sus acólitos, incluyendo algunos medios de prensa norteamericanos y hasta algunos canallitas del patio, repiten —porque forman parte del combo de Obama— para aparentar que su apertura de Castro y la entrega de Obama ya está dando resultados

Y como por arte de magia la Isla es ahora un destino turístico muy cotizado y no se cansan de pregonar las virtudes de la isla esclava.

Del supuesto millón de turistas que informa la prensa castrista, llegan desde Canadá, Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido y aunque no se especificó, seguramente muchos miles de los que están viajando son estadounidenses, porque Obama abrió 14 categorías de viajeros.

El MINTUR dice que la llegada de más turistas se debe a «la diversidad del producto turístico cubano, la seguridad y la hospitalidad que brinda este país», embustes, patrañas, “guayabas”. La realidad es que muchos de esos «morbosos» viajeros quieren ver la decadencia y las ruinas antes de que lleguen las aplanadoras de McDonald’s, Wendys y BurgerKing.

En las semanas que siguieron al anuncio de la reanudación de relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, las reservaciones de una agencia de viajes de Nueva York a la Isla aumentaron en 57%. En febrero en 187% y en lo que va de marzo, en un 250%.

Porque ahora viajar a Cuba, a la Isla prohibida; se ha convertido en un reto. Llegar antes que los Starbucks sustituyan el café de chícharos y como pronostico el pujo de Conan O’Brien, los anuncios de Pepsy Cola y Dr Pepper (Coca Cola NO, porque Roberto Goizueta prometió que la Coke no entraría hasta que Cuba fuera libre), engalanen con sus colores los derruidos edificios grises o que un bisnero de Hollywood se llevó los carros antiguos para las películas de época. Por sím todos quieren hacer ese vieja al pasado. Y además, estos sujetos quieren ver, por ultima vez, los despojos que deja el comunismo de lo que fue un país próspero y vital.

Estos viajeros morbosos no quieren ver lo que la escritora Ileana Fuentes describe en un detallado inventario: «Cuba, qué linda es Cuba, dicen los viajeros y los turistas. Santiago de Cuba. Escasez de agua potable. Exceso de calor asfixiante. Racionamiento alimenticio. Falta permanente de íntimas. Falta de uniformes escolares. Falta de jama general. Techos derrumbándose. Casas carcomidas. Cero transporte público. Limitada telefonía. Ausencia de celulares. Foco de epidemias. Hospitales desprovistos de todo. Higiene desaparecida. Cucarachas, ratones y alimañas a la orden del día. Aedis egypti acechando. Leptospira en cada rincón. Derroche de segurosos. Racismo institucionalizado. Violencia doméstica galopante. Jineterismo ambulante local. Jineterismo itinerante hacia Holguín. Pobreza en ascenso. Miseria miserable permanente. Santiago de Cuba. Qué linda es mi Cuba. Venga el turista a disfrutar de nuestra tristeza exótica y nuestra folclórica andrajosidad. Maldición para los tirano».

Cuánto dolor refleja esta descripción que hace ileana, pero cuánta verdad, Y esos que se preguntan que: «¿Cómo ayudará al cubano de a pie el hecho de que turistas idiotas y frívolos, y mayormente ignorantes hasta los tuétanos visiten el país para convivir con la miseria vista como folklore y exotismo, y buscando imágenes del Ché? ¿Se hubiera celebrado el hecho de olas turísticas a la Alemania nazi? ¿A la Uganda de Idi Amin?»

Uno de esos turistas idiotas, dijo: «Pensamos que si las cosas se relajan, puede convertirse en otra sucursal de la Florida», y otro, nativo de Gran Bretaña y más imbécil aún, agregó: «Así que hay una especie de sensación de que antes de que las cosas se abran y se comercialicen, nos gustaría ver cómo es».

Porque los extranjeros, que no les duele Cuba y que no tienen que aguantar la dictadura, viajan a buscar desde tabaco hasta jineteros.

Es la Cuba de hoy un conocido destino del mundo gay porque por unos míseros pesos pueden comprar lo que en otros lugares les costaría mucho más. A otros los embruja lo prohibido, las ruinas y la lujuria del trópico.

También, lamentablemente, muchos cubanos se han ilusionado con el nuevo orden y ya ven cercana la solución de sus inminentes problemas: la remodelación de sus viviendas, aumentar su «capacidad de compra y sentir que tienen oportunidades económicas».

Otros ven que esta cercanía con el Imperio les dará: «acceso a internet y conectarse con el mundo exterior, lo que impulsaría una dinámica que podría traer más bienestar en el día a día».

»Antes de que cambie» es la palabra de orden pero como bien dijo alguien por ahí que: «Recuerdo una vez en Cuba yo iba en un ‘camello’ y no puedo olvidar las caras de los turistas que viajaban en un ómnibus de esos climatizados al lado de nosotros mirándonos con estupor,¿quieres algo más ofensivo que eso?»

Todos van presurosos para observar la miseria que esta al sur, a 90 millas, pero de lejos, de lejitos. Porque al igual que los europeos existe una «atracción fatal» por el infortunio cubano, los subyugan las ruinas, las calles y los autos desvencijados. Les urge visitar el zoológico cubano antes de que desaparezca. Porque en su lógica oportunista, tan pronto ellos leguen la miseria se evapora. ¡Cuánta arrogancia!

Pero la realidad es otra, ni hay cambios con RC ni nada va a desaparecer. Los cubanos seguirán viviendo en las mismas paupérrimas condiciones en que han vivido este último medio siglo y si quieren prosperar tendrán que escapar al igual que unos cubanos que llegaron hace poco y viven en Kentucky y los vi ayer que se retrató la familia completa y puso la foto de FB con esta leyenda: «Nuevo carro en la familia, en Cuba nunca pudimos tener ni una bicicleta».

Deja tus comentarios aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Gravatar
Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s